El dolor como amenaza al yo social

1. Introducción
La definición de dolor idealmente reconoce no solo las dimensiones sensitiva, cognitiva y emocional, sino también la dimensión social. A partir de la psicología evolutiva, social y de la salud, los autores argumentan que el dolor es una experiencia fundamentalmente social y amenazante porque desafía varias necesidades básicas.

(1) La necesidad de autonomía,

(2) la necesidad de pertenecer

(3) la necesidad de justicia.

Examinar cómo el dolor interfiere con estas necesidades humanas básicas nos puede ayudar a comprender mejor el interjuego dinámico entre el contexto social y el dolor.

2. La necesidad de autonomía
Si bien los seres humanos son inherentemente una especie social, poseen una necesidad fundamental de autonomía y un sentido de agencia, un sentimiento subjetivo de control sobre sus propias acciones y los resultados de las mismas.

Poder predecir y controlar el medio ambiente es esencial para la aptitud de supervivencia, especialmente en caso de experiencias adversas como el dolor. En el contexto de dolor (y enfermedad), la necesidad de autonomía tiene fundamentalmente una connotación interpersonal porque la agencia se desplaza de la persona con dolor a otros.

Desde la perspectiva evolutiva, el dolor se puede conceptualizar como una emoción homeostática o la “consciencia de un estado de necesidad” que se comunica a los demás.

En contraste con especies animales más solitarias, los seres humanos evolucionaron como una especie recíprocamente altruista, priorizando la capacidad de comunicar los estados de necesidad para lograr ayuda o para advertir a los demás. Esto puede ayudar a la supervivencia en situaciones que de lo contrario podrían ser mortales.

Los síntomas de enfermedad en general pueden tener la función de señalización, al igual que la expresión facial de dolor. Por lo tanto, la enfermedad en general y el dolor en particular pueden colocar a las personas en estado de dependencia de otros.

Los sentimientos de impotencia y falta de control son frecuentes cuando se sufre dolor, especialmente cuando este es crónico. Además, la sociedad occidental hace hincapié en la función y la autonomía individuales, ambas obstaculizadas por las enfermedades crónicas. Por consiguiente, muchas personas con dolor crónico se sienten avergonzadas y humilladas.

Estas emociones con frecuencia incentivadas por preocupaciones interpersonales, tales como ser una carga o dudar de que los demás tomen en serio su dolor. Por último, el dolor puede provenir de victimización a manos de otros, como en casos de tortura, bullying, o agresión física. En esta última, la diferencia de poder y control es primordial, ya que la víctima está a merced del agresor.

Los sentimientos de falta de control e impotencia tienen efectos adversos sobre la salud física, la salud psicológica y el dolor. Los estímulos dolorosos incontrolables se perciben como más intensos, perjudiciales y desagradables que los que son controlables, y los sentimientos subjetivos de impotencia se asocian con aumento de la intensidad del dolor.

La pérdida de control sobre el dolor es peor aún que no haber tenido nunca control sobre el mismo. Asimismo, los sentimientos de impotencia y vergüenza, culpa y temor de una evaluación negativa pueden pronosticar la intensidad del dolor.

El dolor coloca al paciente en un estado en que depende de los demás para apoyo, transfiriendo el control a otros, como la familia, los amigos y, más importante aún, los profesionales que lo atienden. En la relación médico-paciente los médicos a menudo suelen ser autoritarios y paternalistas y muchas personas con dolor están insatisfechas con la atención médica que reciben.

En el caso de victimización, las consecuencias son peores aún. Las víctimas de bullying tienen mayor riesgo de sufrir dolor crónico, al igual que las víctimas de tortura y de abuso. El dolor ocasionado intencionalmente por otros se percibe como más intenso que el dolor circunstancial y se asocia con menor comunicación del dolor.

3. La necesidad de pertenencia
Loa seres humanos como animales sociales tienen la tendencia persistente a formar y mantener por lo menos algunas relaciones interpersonales duraderas, positivas y significativas. El dolor amenaza de muchas maneras a la necesidad de pertenecer.

Ante todo, el dolor interfiere con las actividades sociales, como el trabajo y los pasatiempos. Las personas con dolor crónico sufren estigmatización e invalidación (son ignorados, rechazados o se evalúan negativamente sus pensamientos o sentimientos, especialmente cuando no se confirma que sufren alguna patología). Además, el dolor crónico tropieza con las normas sociales que hacen hincapié en la salud, la autonomía y la funcionalidad hasta la vejez.

Las personas con dolor crónico sufren más aislamiento social y exclusión que los controles sanos, especialmente cuando el dolor no tiene explicación médica.

El dolor crónico afecta directamente al ‘ser social’. Las personas que lo sufren internalizan el estigma sobre la alienación y la discriminación.

La privación crónica del sentido de pertenencia se ha asociado con aumento del estrés, disminución del funcionamiento inmunitario y aumento de la mortalidad. También la soledad se asocia con aumento del riesgo de morbimortalidad.

La exclusión social se asocia con el aumento de relatos de dolor y viceversa. El estrés social y el dolor también comparten las mismas vías nerviosas, lo que a menudo se interpreta como evidencia de que el sistema de detección del dolor ha sido cooptado para detectar y reaccionar a la amenaza social. La tolerancia al dolor se relaciona positivamente con el tamaño de la red social. El aislamiento social percibido en personas con lumbalgia es pronóstico de futura discapacidad.

4. La necesidad de justicia
Desde hace cientos de años las personas se han interesado en la justicia desde la filosofía, la economía, la ley y crecientemente, la psicología. No solo los seres humanos han demostrado preferencia por la justicia, sino también otras especies, entre ellas simios, monos, perros y pájaros, lo que proporciona evidencia para una base evolutiva. Son especies cuyos miembros colaboran entre sí y confían en el altruismo recíproco.

En el dolor, la injusticia percibida se conceptualizó como un conjunto de cogniciones que comprenden atribuciones de culpa, magnitud de las pérdidas e imposibilidad de repararlas.

Las percepciones de injusticia son comunes y perjudiciales en los que sufren dolor, especialmente cuando se puede culpar por el daño o el dolor a las acciones o la negligencia de otras personas (por ej., un accidente de automóvil) y cuando el dolor se percibe como innecesario.

En estos casos, la persona con dolor atribuye la responsabilidad del mismo a otra persona: la atribución de la culpa y la responsabilidad son procesos clave para darle sentido al dolor crónico.

En el caso de estigmatización e invalidación de las personas en busca de ayuda para el dolor persistente, con frecuencia se presume que la persona con dolor tiene un interés particular en exagerar o incluso simula el dolor y otros síntomas.

La percepción de injusticia por parte del paciente a menudo surge del comportamiento de personas cercanas, como colegas, familiares y profesionales de la salud, en especial cuando la persona con dolor cree que esos otros contribuyeron al daño, evaluaron o trataron mal el dolor o respondieron mal a la expresión de dolor.

La injusticia no es simplemente “percibida” por quienes sufren dolor, sino que hay toda una gama de injusticias sistémicas y sociales cuando se evalúa y se trata el dolor, basadas sobre el género, la raza, la etnia, la edad y otras características de la persona con dolor.

Las experiencias de exclusión a menudo se asocian con percepciones de injusticia, al igual que las experiencias de impotencia y falta de control, especialmente cuando otros se aprovechan de esta situación.

Las violaciones de la justicia tienen numerosas consecuencias perjudiciales, a menudo clasificadas como reacciones de retraimiento y reacciones de ataque. Las reacciones de retraimiento comprenden la exclusión y la suspensión de la colaboración previa; las reacciones de ataque incluyen sentimientos de ira y comportamiento retributivo a fin de castigar al responsable.

Este conjunto de respuestas se observa en los seres humanos y en ciertos animales y es evolutivamente adaptativo, ya que favorece la colaboración a futuro y desalienta a los tramposos y aprovechadores. Los animales responden a las violaciones de la justicia con exclusión social temporaria y cese de las relaciones colaborativas así como con muestras de enojo.

El vínculo entre la injusticia y la ira está bien establecido y las percepciones de injusticia podrían ser la única causa de los sentimientos de ira, retribución y agresión. Según la teoría de la interacción social de la agresión, la función social de la agresión es producir algún cambio en la conducta de otros. De igual manera. la exclusión social con frecuencia conduce a la agresión y el castigo cuando se la percibe como injustificada.

En el dolor, las percepciones de injusticia se asociaron con aumento de la intensidad del dolor y con disgusto. En personas con dolor crónico, las percepciones de injusticia se asociaron con una serie de resultados problemáticos, entre ellos discapacidad laboral prolongada y disminución de la función física, exacerbación subjetiva del dolor, persistencia de síntomas de estrés postraumático, aumento de conductas protectoras contra el dolor e ira.

La ira también se asoció con el aumento de los informes o relatos sobre el dolor y disminución de la tolerancia al mismo, discapacidad y falta de cumplimiento terapéutico, así como con consecuencias interpersonales, como exclusión social y disminución del apoyo social.

Más aún, si los demás perciben a la persona con dolor como alguien que es engañador y trata de sacar ventaja del dolor (por ej., atención o compensación económica), esto puede llegar a producir invalidación, estigmatización, subestimación del dolor y evaluación negativa de la persona con dolor.

5. Indicaciones a futuro
El dolor es inherentemente una experiencia social y amenaza nuestras necesidades sociales de tres maneras fundamentales:

  1. Desplaza el control de la persona con dolor a otros.
  2. Excluye
  3. Con frecuencia se asocia con injusticia (percibida).

Este marco teórico tiene consecuencias médicas directas, ya que las necesidades sociales a menudo se consideran secundarias a las necesidades físicas relacionadas con la salud. El reconocimiento de que el dolor afecta directamente al yo social quizás ayude a los médicos a adaptar mejor sus intervenciones a las necesidades de quienes los consultan.

Esta consciencia también señala la responsabilidad de los profesionales no solo para satisfacer las necesidades de cada paciente que sufre dolor, sino también para estudiar las necesidades interpersonales, lo que se puede logar más eficazmente con un trabajo multidisciplinario.

Específicamente, la práctica médica se debe ocupar de:


  • Evaluar las necesidades y motivaciones interpersonales
  • Reconocer las amenazas a esas necesidades
  • Intentar resolver lo más posible las necesidades frustradas y facilitar la involucración activa de la red social, por ejemplo los miembros de la familia.
  • La relación entre las necesidades sociales y el dolor es bidireccional: El dolor frustra las necesidades sociales, pero estas necesidades frustradas también tienen consecuencias perjudiciales para la salud y el dolor. Las experiencias psicológicas, entre ellas el dolor, están poderosamente moldeadas por el contexto social. Por eso tratar el contexto social es tratar el dolor.

Este marco teórico también genera varios caminos para nuevas investigaciones empíricas. Primero, es necesario evaluar con precisión las necesidades interpersonales y las motivaciones cuando se investiga sobre el dolor. Segundo, es necesario entender mejor cómo los objetivos y las motivaciones relacionados con el dolor compiten o interactúan con objetivos simultáneos, sociales u otros y como afectan la conducta ante el dolor.

Es importante saber cuando y como una persona prioriza ciertos objetivos relacionados con el dolor sobre otros. Tercero, la expansión e integración de diferentes disciplinas, niveles de análisis y poblaciones podría aumentar considerablemente los conocimientos sobre el tema.

Específicamente, el marco teórico evolutivo que subyace a este trabajo resalta la importancia de integrar los datos de las investigaciones sobre diferentes especies y disciplinas y de identificar mecanismos universales por los cuales las necesidades sociales afectan la conducta.

Mientras que la mayor parte de las investigaciones empíricas son a nivel individual (o en grupos pequeños), los fenómenos destacados en este trabajo se originan en o son influidos también por el nivel macro, (por ej., el sistema de salud, las normas sociales y culturales).

Varias líneas de investigación existentes, como las diferencias de género y sexo en el dolor, las percepciones de injusticia o estigma e invalidación se beneficiarían con un enfoque macro. Cuarto, el dolor puede amenazar de varias otras maneras las necesidades interpersonales, que están más allá del alcance de este trabajo, pero merecen más ser examinadas.

En suma, la difusión del modelo biopsicosocial del dolor entre los profesionales de la salud, los pacientes, los científicos y el público en general es esencial para entender que satisfacer las necesidades interpersonales de un individuo con dolor se asocia fundamentalmente con el aumento del bienestar físico y psicológico del individuo en general y su experiencia del dolor en particular.



Resumen y comentario objetivo: Dr. Ricardo Ferreira

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06/08/2018

Investigadores argentinos crean plataforma de búsqueda de nuevas drogas oncológicas

Científicos de la Universidad Nacional de Córdoba, del Instituto Leloir y del CONICET identificaron productos naturales con actividad selectiva para tumores de mama y ovario asociados con mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2. El objetivo es determinar si pueden dar origen a fármacos que no produzcan daños secundarios.

Las terapias oncológicas clásicas afectan tejidos sanos a medida que destruyen células malignas. Ahora, un proyecto conjunto de científicos argentinos apunta a identificar nuevas drogas de origen vegetal que sean lo más tóxicas posibles contra el tumor, pero que tengan un impacto mínimo sobre las células normales.Los investigadores de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), en coordinación con la Fundación Instituto Leloir (FIL), identificaron más de 20 productos naturales con actividad selectiva para tumores de mama y ovario asociados con mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2. Las sustancias provienen de “bibliotecas” de productos naturales y de plantas autóctonas de Argentina. El proyecto cuenta con el apoyo del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva (MINCyT) y de la empresa farmacéutica británica GlaxoSmithKline (GSK).
“La plataforma de búsqueda de drogas que hemos desarrollado incorpora el uso de un equipo de citometría de flujo de alto rendimiento. Y simula una situación de convivencia entre células tumorales y normales en un formato de miniatura, donde se evalúan hasta 90 compuestos o drogas por hora de análisis”, afirmó a la Agencia CyTA-Leloir el coordinador del proyecto, el doctor Gastón Soria, jefe del Laboratorio de Letalidad Sintética del Centro de Investigaciones en Bioquímica Clínica e Inmunología (CIBICI), que depende de la UNC y del CONICET.

La tecnología permite analizar “aproximadamente mil compuestos por semana si se considera el experimento completo”, añadió.

La primera selección de candidatos potenciales a fármacos mediante esa metodología se complementa con otro estudio que realiza el Laboratorio de Ciclo Celular y Estabilidad Genómica, que lidera la doctora Vanesa Gottifredi en la FIL. El objetivo es dilucidar el mecanismo de acción de las drogas identificadas y compararlas con la de medicamentos que se usan actualmente en la clínica. “De esta manera esperamos poder tomar las mejores decisiones con respecto a qué compuestos, entre los 20 hallados, son los más prometedores para continuar con su desarrollo”, indicó Gottifredi, quien también es investigadora del CONICET.

Si bien la nueva plataforma se centra en cáncer de mama y ovario, “nuestro objetivo es realizar estudios que apunten a identificar compuestos de toxicidad selectiva contra distintos tipos de células tumorales”, afirmó Soria.

El diseño de la plataforma obtuvo el Premio UNC Innova edición 2017 en la categoría Investigación Aplicada y es parte de un proyecto de un consorcio de 14 grupos de investigación que cuenta con un subsidio de un millón de dólares en tres años financiados por GSK y el MINCyT.



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30/07/2018

¡Buen inicio de clases!


Queremos informarles que hoy en todas las sedes se retoma el horario habitual, recuerden que la Sede Las Heras está funcionando en Av. Las Heras 1907 Piso 2


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30/07/2018

Vacaciones de Invierno

Horario de Biblioteca por vacaciones de invierno (16 a 27 de Julio)
Sede La Rioja, Santo Tomé y Larrea: 9:00 a 18:00 Horas
Sede French: Cerrada  por vacaciones
Sede Las Heras: Cerrada por mudanza hasta el 27 de Julio. La biblioteca funcionará a partir del 30 de Julio en Av. Las Heras 1907 Piso 2
- A partir del 30 de Julio se retomará el horario habitual en todas las sedes -
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04/07/2018

Trastornos de la marcha

Los trastornos de la marcha son comunes y  contribuyen significativamente a la morbilidad debido a las caídas, y puede dar pistas sobre las enfermedades que ocurren en todos los sitios del sistema nervioso, haciendo que el examen de la marcha sea uno de los más complejos, siendo una parte muy reveladora del examen neurológico.

La marcha anormal es particularmente frecuente en los ancianos, afectando aproximadamente a 1 de cada 3 personas >60 años que viven en la comunidad.

Los trastornos de la marcha en esta población se asocian con una disminución de la calidad de vida y la necesidad de la atención domiciliaria de enfermería, pudiendo ser un indicador de progresión a la demencia en individuos con deterioro cognitivo leve.

La presencia de debilidad de las piernas, desequilibrio, inestabilidad en los pies, o múltiples caídas puede insinuar un trastorno de la marcha subyacente. El pronto reconocimiento, el examen y la clasificación de los trastornos de la marcha es por lo tanto de suma importancia.

Fisiología y ciclo de la marcha

La marcha normal requiere un control preciso de los movimientos de las extremidades, la postura y el tono muscular, un proceso extraordinariamente complejo que involucra a todo el sistema nervioso. Grupos especializados de neuronas de la médula espinal y del tronco encefálico generan una actividad rítmica que estimula las neuronas motoras que activan los músculos de las extremidades.

La corteza cerebral integra la participación de los sistemas visual, vestibular y propioceptivo; por otra parte, se recibe información adicional del tronco encefálico, los ganglios basales, el cerebelo y las neuronas aferentes que llevan señales de los receptores propioceptivas del estiramiento muscular (que pueden estar dañadas en las neuropatías periféricas).

En conjunto, estos sistemas permiten a las personas caminar no solo en línea recta y sin obstáculos sino también adaptar su modo de andar para evitar obstáculos y ajustar la postura para mantener el equilibrio. Por lo tanto, las anomalías de cualquier parte del sistema nervioso pueden dar lugar a un trastorno de la marcha.

El ciclo de la marcha comienza cuando un talón golpea el suelo. Facilitado por la postura de la pierna derecha, el peso corporal se desplaza hacia adelante a medida que la pierna izquierda se flexiona en la cadera y las rodillas, balanceándose hacia delante, para finalmente golpear el suelo con el talón izquierdo. El peso luego se desplaza hacia adelante en la pierna izquierda, mientras que la pierna derecha se balancea hacia adelante y nuevamente golpea el suelo.

Por lo tanto, mientras una pierna está en fase de apoyo, la opuesta está en la fase de balanceo. Los periodos de doble soporte, durante los cuales ambas piernas hacen contacto con el suelo, normalmente corresponden aproximadamente al 10% del ciclo de la marcha, pero en muchas marchas anormales, este período aumenta para compensar la inestabilidad.


Guía para citar sin cometer plagio

Definición de Plagio
Para conocer la definición exacta de algo no hay nada como consultar el diccionario y, según el Diccionario de la Real Academia de la lengua Española, se entiende por plagiar a la acción de “copiar en lo sustancial obras ajenas, dándolas como propias”.

Por tanto, en la mayoría de los casos, plagiar es el acto de utilizar lo de los demás en beneficio propio, con el menoscabo de infinidad de derechos, morales y patrimoniales, que supone para artistas y creadores de distinto tipo.

¿Qué es el Plagio?
El plagio se comete cuando se infringen los derechos de un autor sobre cualquier tipo de obra, lo que normalmente ocurre cuando se realiza una copia del material original sin el aviso y posterior permiso del autor o sin realizar, incluso, la oportuna atribución al mismo.

En cuanto a los derechos de los autores, la ley establece que un autor posee derechos sobre su obra por el simple hecho de realizarla, sin que exista una obligatoriedad a realizar registros que lo demuestren. Sin embargo, la simple existencia de la posibilidad del plagio, hace que un autor se vea obligado a registrar sus materiales con el fin de poder demostrar que el material es de su autoría cuando se realizase un acto de plagio.

La divulgación de una obra sin consentimiento de su autor, repercute de manera significativa en la difusión de la cultura, pues impide que los creadores se beneficien de su trabajo de forma plena, lo que conduce a que no puedan darse a conocer o prosperar en su trabajo creando, por ejemplo, puestos de empleo asociados.

Puedes encontrar más información aquí 


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12/06/2018

GeoVin: una app para reportar la presencia de vinchucas y aprender sobre ellas

Los triatominos o vinchucas son una familia de insectos hematófagos, es decir que se alimentan de sangre, que tienen una amplia distribución geográfica en Argentina, fundamentalmente en el centro-norte del país. A lo largo de todo el territorio nacional se han detectado 16 especies distintas y una de ellas, Triatoma infestans, se erige como la más problemática por ser el principal vector del parásito Trypanosoma cruzi, causante de la enfermedad de Chagas.

Numerosos grupos del país se dedican al tema desde múltiples abordajes, pero el Laboratorio de Triatominos del Centro de Estudios Parasitológicos y de Vectores (CEPAVE, CONICET – UNLP) puso la mira en un espacio poco explorado: el universo de las aplicaciones digitales.

Con la idea de generar una base de datos actualizada sobre la distribución geográfica de las vinchucas y prevenir su proliferación, los profesionales del CEPAVE dieron origen a GeoVin, una app que ya se encuentra disponible para su descarga en las tiendas de aplicaciones digitales para dispositivos con sistema operativo Android y que se configura como un proyecto de ciencia ciudadana, es decir una iniciativa en la que los científicos y el público no especializado trabajan conjuntamente con un objetivo común.



Quienes descarguen la app podrán acceder a un mapa de datos que ya cuenta con casi 10 mil puntos del país donde alguna vez se encontraron especies de vinchucas, que fue elaborado en el marco de la tesis doctoral de Soledad Ceccarelli, becaria del CONICET en el CEPAVE.

“La información que circulaba estaba incompleta o poco sistematizada, y lo que hice fue recopilar datos de publicaciones científicas, tesis doctorales, informes, y el propio trabajo de campo que hacemos desde el laboratorio, más el aporte voluntario de algunos colegas para armar la base de GeoVin”, cuenta la experta.

“Lo que nosotros queremos es que esa base se vaya actualizando con la colaboración de los usuarios”, explica Gerardo Marti, investigador independiente del CONICET en el CEPAVE, y apunta que “en muchos de esos puntos previamente cargados puede ser que ya no haya vinchucas, y sí aparezcan en nuevos lugares”.

En ese sentido, los científicos ciudadanos podrán enviar sus fotografías a través de la app, y luego los expertos determinarán si se trata o no del insecto. En caso de que sí, la información estará a disposición de los entes de control para que se activen las medidas preventivas ante el posible riesgo epidemiológico.

“Mucha gente suele confundir a las vinchucas con otros insectos. La app tiene una serie de imágenes comparativas que facilitan la diferenciación. En particular, su rasgo distintivo es el aparato bucal que se encuentra plegado debajo de la cabeza y sólo se extiende hacia adelante al momento de la alimentación”, describe Marti.

Quienes utilicen la aplicación encontrarán información complementaria sobre la enfermedad de Chagas, sus formas de transmisión y métodos de prevención. “Lo que circula en Internet en muchos casos es erróneo.

Entonces, GeoVin fue pensada también como una herramienta que recopile datos precisos para que la gente sepa cómo tratarse, conozca que el diagnóstico y el tratamiento, esto es la atención y medicación, son gratuitos y cuáles son los lugares a los que debe recurrir”, destaca Marti.

En ese sentido, Agustín Balsalobre, becario del CONICET en el CEPAVE, puntualiza que “la aplicación se configura como un combo muy importante para centros de salud, establecimientos educativos y organismos dedicados a la temática. Para más adelante, tenemos la idea de agregar un juego educativo para escuelas con la idea de concientizar a los chicos desde lo lúdico y que luego ellos canalicen la información hacia sus familias”.

GeoVin fue presentada en las últimas horas en el 10º Congreso Argentino de Entomología en Luján de Cuyo, Mendoza, y ya cuenta con el aval de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Es la segunda app basada en el concepto de ciencia ciudadana que impulsa el CEPAVE, luego de la reciente experiencia de ¿Es araña o escorpión?. El desarrollo estuvo a cargo de Joaquín Cochero, investigador asistente del CONICET en el Instituto de Limnología “Dr. Raúl A. Ringuelet” de La Plata (ILPLA, CONICET – UNLP), mentor de otras dos propuestas digitales: AppEAR y Caza Mosquitos.

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05/06/2018

Jornada sobre Hipertensión Arterial

Las Secretarías de Extensión Universitaria y Ciencia y Tecnología, invitan a participar de la Jornada en ocasión del Día Mundial de la Hipertensión Arterial.  El encuentro abierto a la comunidad científica, académica y en general busca brindar una actualización sobre el estado actual de la incidencia y prevalencia de la Hipertensión Arterial en Argentina. 

La Jornada tendrá lugar el jueves 31 de mayo, en el horario de 14.00 a 16.00 hs. en el Aula Magna de sede Las Heras 2191. El evento será difundido por teleconferencia a las sedes de La Rioja y Santo Tomé. 


La modalidad es presencial en Buenos Aires y por teleconferencia en Santo Tomé y La Rioja.  La entrada es libre y gratuita. Se entregarán certificados de asistencia. 


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24/05/2018
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